Danza en la Universidad Mayor
Lugar: Escuela de danza Universidad Mayor. (Sto. Domingo 711 Esq.mac Iver / Santiago, Centro)
Informaciones: www.umayor.cl
Taller
“Preuniversitario intensivo de danza contemporánea”
Fecha: 1, 2, 3, y 4 de diciembre 2009
Horario: De 19:00 a 21:00 horas
Por Yadira Olavarría (Cuba), Macarena Campbell y Pilar Von Hummel.
(Especialmente dirigido a toda persona que esté decidiendo dar las pruebas de admisión a danza o quiera ampliar sus conocimientos de la misma en un nivel inicial)
$15.000 Sólo matrículas canceladas hasta Viernes 27.
$27.500 Inscripciones lunes 30.
Muestra
Fecha:11 de Diciembre 2009
Horario: 19:00 horas
Entrada: liberada
Muestra final de exámenes estudiantes carrera de interprete en danza Universidad Mayor.
Al encuentro de la danza Performence
Entrevista a Vicente Ruiz, coreógrafo y actual Director de la Escuela de Danza de la Universidad Mayor
“El que se queda siempre cambia más que el que se va”
(Laura&Marta - ACTO2)
- ¿Existen nuevas propuestas? ¿Visualiza nuevas corrientes?
- La danza performance es la gran marea que sumerge hoy a las nuevas generaciones en un contexto de reflexión y resultados, como una posibilidad de confrontar el cuerpo del intérprete desde su autoría, ya no, entendiendo como se hacía increíblemente hasta hace muy poco, que ser autor es ser lo mismo que coreógrafo, sino ser creador del momento existencia donde la verdad-presencia del bailarín se hace identidad propia al servicio de la obra del coreógrafo.
Es por eso que actualmente es difícil que un coreógrafo marque todos los movimientos que se ven en escena, al contrario, abre espacios en el mundo interior del bailarín de manera que su propuesta resuena en la libertad del que danza ante el público permaneciendo al servicio de la obra artística coreográfica.
- ¿Cuál es el sello de la Escuela de Danza U. Mayor?
- La Escuela de Danza de la Universidad Mayor surge como una propuesta - respuesta a las necesidades del medio. La pregunta al nacer era: ¿qué es lo que no se enseña en ninguna de las universidades que hasta ese momento enseñaban danza?
Todas tenían un perfil de alumno en común y sus propuestas educacionales estaban basadas en los resultados finales orientados a graduarse como profesor o coreógrafo, había muy poco espacio dedicado especialmente para el bailarín propiamente intérprete como lo planteamos nosotros al crear la malla de estudios , que viera un camino de progresos en la danza y se propusiera como objetivos, madurez y apertura de conceptos que liberen al bailarín hacia un camino donde su creatividad es también un universo por vaciarse y no mero instrumento pasivo del director, incluso antiguamente habían frases tan terribles como decir que “ un buen bailarín debía ser tonto”. Al parecer algunos se lo creyeron. Eso hoy es imposible, se exige la originalidad, el sello personal, la diferenciación como uno de los vectores cuerpo del intérprete-autor en el mundo específico de la danza performance y me atrevería a decir que de toda la danza , con sus leyes hasta hace muy poco tiempo incorruptibles.
- Como Universidad Mayor, ¿qué están haciendo para crear audiencias?
- La Universidad Mayor -entre varias actividades que ha creado para aportar al desarrollo de audiencias- organizó el Festival DanzaMayor, que durante años abrió un espacio de muestras totalmente gratuito para las audiencias y remunerado para las Cías. que participaron- que permitió que el mundo de la danza en ese momento mostrara su producción a la comunidad. Sin embargo, corrigió su rumbo hacia la relación de la escuela con la danza como objeto de estudio y creación y se evolucionó hacia el Concurso de Intérpretes de Danza Contemporánea, que ha tenido como ganadores a dos magníficos intérpretes autores en sus dos versiones : Felipe González (2006) -actualmente en Alemania cursando una beca en la prestigiosa escuela Folkwang Hochschule de Essen, Alemania, donde se formó la quizás más importante coreógrafa de los últimos tiempos: Pina Bausch. Y Rodrigo Chaverini (2008). La tercera versión está programada para otoño del 2010.
- ¿Qué propone la Compañía de Danza Mayor?
- La Compañía de Danza Mayor propone una alternativa concreta al trabajo del bailarín que vincula nuevas visiones de interpretar la danza, ya no en el sentido de conservar estilos o repertorios antiguos de viejos creadores, sino al contrario, levanta una esperanza de cambio que puede transmitir nuevas ópticas, desplazamientos formales relacionados con nuevos lenguajes, puntos de vista autocríticos que muevan al bailarín donde se sienta parte de la obra y no sólo instrumento.
- ¿Dónde visualiza la inserción laboral de los egresados de la Escuela de Danza U. Mayor? ¿En qué le gustaría a usted que estuvieran desarrollando su arte?
Los alumnos hoy están yendo por el camino lógico por el cual han estado estudiando en la Universidad Mayor: Avanzar académicamente a post grados, magíster y doctorados, obviamente fuera de Chile, como también insertarse en el circuito internacional de la danza, premisa obligatoria para todo bailarín que estudie en esta escuela. El bailarín debe formarse integralmente a través de una amplitud de técnicas. Es por eso que realizan residencias en nuestra escuela un notorio número de creadores internacionales, con el fin de insertar al alumno en un escena actualizada, donde la danza que hay hoy es la que se está creando. Es el cuerpo del bailarín el legítimo agente de transformaciones. La danza no debiera aquietarse si el bailarín no se detiene.
¿ Cuáles son los referentes de la danza performance en Chile?
Las fronteras de la danza hoy están quebradas, la danza cambió tanto que transversalmente atraviesa los espacios de distintas zonas creativas, lo que la hace transdisciplinaria y personal. Desde cierto momento en adelante el espacio de la danza se amplió y transitó del cuerpo al soporte tecnológico, lo mismo que abrió un intersticio de realidad a través del acto performance, obligada a considerar aspectos tan importantes como la superación de la ficción, para concentrarse en el máximo potencial de energía creativa en el tiempo real continuo.; lo sustancialmente simbólico es dejado de lado para dar paso a la estructura , dejándose interrogar más desde un proceso híbrido, transgenérico, intertextual, fenomenológico, muchas veces disuelto , con calidad de registro en que el cuerpo-vida-existencia se exhibe como gesto político, sintaxis temblando, una zona vasta , una descarga de incertidumbre, la sinapsis como territorio caminable; afectada en el umbral como propuesta de cambio en presencia, tanto del que baila como para el que observa. Una reorganización del lenguaje en un sentido lingüístico. Y sobre todo ver hoy la danza como un acto inespecífico que requiere cada vez de más y nuevas estrategias de análisis de la creación.
En el Chile pronto a reconocer 200 años de existencia social y republicana, ¿cuál es el aporte de la danza a la sociedad?
La danza no le debe tanto a la sociedad como a sí misma. Se debe a sí misma imprimir con fuerza su territorio de búsqueda, incesante de originalidad, tanta como tantos bailarines existan. Se debe una reflexión teórica implacable, ya no con perdonazos fanáticos de ignorancia donde se defienda la mirada torva y sesgada como un ámbito posible para el creador. La danza se debe a sí misma la concentración personal como opción nueva de avance y desarrollo, en el sentido de la comprensión de las artes del movimiento como se le investiga hoy, para dejar de continuar alimentando un sistema muy anterior momificado como fotografía de época donde quedan pasmados y encerrados los que no cambian, aunque aún defiendan su pequeña zona de poder lastimero e indigno, haciendo creer – por suerte no a todos, sin embargo, sí a los desinformados administradores del stablishment- que el escaso conocimiento que manejan es un universo suficiente para el artista de hoy.
El bailarín es una identidad posible, capaz de manejar su proyecto formado a través de un camino propio. La deuda que se ha ido dejando a las nuevas generaciones desde las antiguas es del mismo tamaño de la ignorancia y egoísmo de los que les prometieron una formación que al final del camino no era otra cosa que mirar la vida con un solo ojo, medio turbio incluso, porque el otro ojo estuvo siempre mirando hacia el miedo al cambio. Pero la danza inevitablemente cambió. No porque se lo permitieran, sino porque surgieron nuevas necesidades creativas y expresivas que logran posible que vivamos contenidos en una mejor esperanza de lo que puede ser el hecho creativo, verdadero y actual, mucho más comprometido con un bailarín que prefiere cuestionar y autocuestionar sus propios pasos, a tener que tragar para siempre y sin medida los restos de una comida, que además de estar ya masticada por otros, conserva las babas de los que no aportaron ni a la sociedad ni a la vida, mucho menos a la danza.
Fuente: Andrés Chamorro Montenegro |