Verdi-Réquiem de Gigi Caciuleanu: Un himno a la vida
Lugar: Teatro Universidad de Chile (Providencia 043, Metro Baquedano)
Fecha: 21, 22, 27, 28 y 29 de noviembre 2008
Horario: 19:30 hrs.
Entrada: desde $ 3.000 público general; estudiantes $ 1.000 en boletería del Teatro Universidad de Chile.
Informaciones: www. teatro.uchile.cl
Inspirándose en la magistral partitura de Giuseppe Verdi, el director artístico del Ballet Nacional Chileno creó "una coreografía en 24 rituales y una palabra susurrada".
 |
"La partitura del Réquiem de Verdi me parece paradójicamente una celebración luminosa de la vida. Mi obra coreográfica comienza en el momento oscuro de la muerte para recorrer el camino hacia la luz, hacia una nueva vida". Así define Gigi Caciuleanu la obra "Verdi-Réquiem", espectáculo coreográfico que estrenará con el Ballet Nacional Chileno, BANCH, la primera compañía de danza contemporánea del país que dirige desde hace ocho años.
Valiéndose de la partitura del Réquiem de Verdi, que tiene una factura más cerca del "bel canto" italiano que de la música religiosa y, a pesar de que la obra musical es inicialmente una misa para los muertos, la coreografía de Gigi Caciuleanu es un himno a la vitalidad de la energía humana que él describe como "un recorrido alquímico de la oscuridad hacia la luz. Una progresión de la muerte hacia la vida. De la ópera a la danza".
 |
El espectáculo coreográfico, que reproduce la partitura completa de Giuseppe Verdi, tiene una duración de 90 minutos. La música utilizada en "Verdi: Réquiem" corresponde a la grabación de la versión de la Philharmonia Orchestra & Ambrosian Singers, bajo la dirección de Riccardo Muti con los solistas Renata Scotto; Agnes Baltsa, Veriano Luchetti y Evgueny Nesterenko.
24 RITUALES Y UNA PALABRA SUSURRADA
La idea de hacer esta obra, cuenta Caciuleanu, nació mientras escuchaba la magistral partitura de Verdi. "En estos años de primera niñez del tercer milenio, imaginé un Réquiem para el desaparecido siglo XX: una coreografía en 24 rituales y una palabra susurrada, dedicada a André Malraux que había escrito: el siglo XXI será espiritual o no será".
Manifiesta que lo que le impacta en la música de Verdi es, en primer lugar, sus características operísticas. "La danza que surgió no quiere ser ni narrativa o anecdótica, ni ilustrativa o tributaria a cualquier culto. Es una serie de cuadros, de rituales, cuyos símbolos se inspiran esencialmente de la VIDA, de su belleza y de la del cuerpo humano; de la creación y no de la destrucción. Los únicos difuntos son los años, los milenios que pasan", dice.
Explica que "Verdi-Réquiem" desarrolla tres ideas: fragilidad, energía y vitalidad. Plantea un camino desde la negra oscuridad, las cenizas y la nada hacia la luz blanca, pasando por el rojo puro de la energía, que representa también la sangre y el fuego.
La obra está estructurada en 24 rituales, escenas o cuadros que se mezclan, se entrelazan y el susurro es un poema escrito por Gigi Caciuleanu. “Traté de hacer escenas desde el punto de vista visual claras y limpias, como dibujos de colores muy básicos: el negro, el rojo y el blanco, que son las tonalidades de este espectáculo”.
CAMINO HACIA UNA NUEVA VIDA
"Dicen que en el momento en el cual nacemos comenzamos a morir. Talvez, de forma simétrica, en el momento cuando nos vamos de este mundo comienza el camino hacia una nueva vida. Ese credo es mi Réquiem", enfatiza.
Entre los rituales de la obra figuran: "Caminos perpendiculares", "Carnaval", "Mesa del Silencio", "Lucha", "Pájaros y violencia", "Lacrimosa", "La Soledad del Rey" y "Boda Secreta", entre otros, que serán interpretados por los talentosos bailarines del BANCH. La Palabra Susurrada se compone de cinco partes: "Desmultiplicación", "Impulsos", "Sueños", "Ráfagas de vida" y "Respiro".
Después de cada función, el BANCH invitará al público a un encuentro con el coreógrafo para hablar sobre las metáforas de "Verdi-Réquiem".
Fuente: Nury Constenla |