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Monte/Brown
Dance
Fecha:
16, 17, 18, 19 de abril
Hora: 19:00 hrs.
Entrada: desde $1.500
Lugar: Teatro Municipal de Santiago
Pasión y virtuosismo con música
que abarca desde
Shostakovich hasta Cole Porter.
Creada
en 1981, Monte/Brown Dance ha sido premiada en todo el
mundo y su estilo se reconoce principalmente por su gran
belleza y sensualidad. Tanto Elisa Monte como David Brown
fueron alumnos de la gran Martha Graham y, como coreógrafos,
comparten una misma visión artística. Han
trabajado juntos durante las últimas dos décadas
y han recorrido alrededor de 35 países (Europa,
Rusia, El Caribe, Filipinas, Singapur figuran entre sus
últimas presentaciones). Originalmente, ambos fueron
primeras figuras de la compañía de Martha
Graham.
Luego
de ganar el primer premio en el Festival Internacional
de la Danza en 1982 (sólo un año después
de haber nacido), Monte/Brown Dance obtuvo prestigio y
reconocimiento internacionales, y desde entonces los han
invitado a presentarse en grandes ciudades y pequeños
pueblos de los cinco continentes. Han participado en los
principales festivales de baile y en numerosos programas
de televisión de múltiples países
de Europa, Asia y El Caribe. Característica única
de la compañía es que tiene dos coreógrafos
residentes con una misma visión. Además,
ofrecen una extraordinaria heterogeneidad tanto en su
trabajo como en sus integrantes. Aparte de sus presentaciones,
Monte/Brown Dance suele realizar intercambios culturales,
a través de clases o clínicas de danza en
los sitios que visita.
Procedentes
de distintos continentes, los bailarines de Monte/Brown
Dance representan uno de los fundamentos de la compañía.
Tanto Elisa Monte como su marido David Brown piensan que
la danza contemporánea constituye un lenguaje universal,
quizás el único capaz de traspasar las barreras
culturales. Así, los intérpretes provienen
de lugares tan disímiles como Trinidad, Guadalupe,
Japón, Francia, Cuba, Estados Unidos y Sudáfrica.
EL
PROGRAMA:
Labess
(expresión tunecina que significa "estoy bien")
es una obra que el Ballet Nacional de Túnez le
encargó a David Brown. De carácter festivo,
es una celebración sobre el hecho de aceptarse
a sí
mismo.
Volkmann's Suite: Inspirado en el trabajo del fotógrafo
de la compañía, Roy Volkmann --quien capturó
los movimientos de tres bailarines, dos hombres y una
mujer, todos ellos con el torso desnudo--, esta pieza
está cargada de erotismo debido a las posturas
extremas que adoptan los artistas y la forma en que interactúan.
Paradojalmente, sin embargo, la pieza no sugiere en absoluto
que exista una relación íntima entre los
protagonistas en escena.
El
coreógrafo Alvin Ailey recibe un homenaje en la
creación Run to the rock", ya que es una nueva
interpretación del gospel utilizado por Ailey en
una de sus creaciones más famosas, "Revelations".
Las
canciones de Cole Porter tienen un capítulo especial
en Let's misbehave", obra en la que Brown quiso rescatar
los aspectos más sofisticados e inteligentes del
compositor.
Por último Shattered es una pieza que pone a prueba
la destreza técnica de los bailarines y sus condiciones
físicas, al ritmo de la música de Michael
Gordon.
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