Gabriel Del Favero en Salón Tudor/ Condor Station
Expositor: Gabriel Del Favero
Lugar: Salón Tudor
Técnica: Video - Instalación
Fecha: 25 agosto al 16 septiembre 2010
Horario: Miércoles a dgo. 12.30 a 18 hrs.
Entrada: liberada
Informaciones: www.tudor.cl
Cóndor Station es una video-instalación realizada por el artista Gabriel Del Favero, quien construye una compleja estructura en el espacio de Salón Tudor, para albergar en ella, un video que nos muestra la extraña visión de un vigilante de desconocida procedencia, que reflexiona acerca de la necesidad humana de dominar la geografía por un lado, y por otro, sobre la naturaleza misma que, en principio, le es absolutamente ajena.
Del Favero propone una reflexión que se inicia con el romanticismo alemán, y la visión específica del paisaje, de la obra Wanderer über dem Nebelmeer (El viajero contemplando un mar de nubes), 1818, de Caspar Friedrich. La pintura al óleo nos muestra a un hombre (que bien podría ser el propio artista) en el centro exacto del cuadro, dándonos la espalda, sumido en la contemplación del paisaje desde las alturas, es decir, mira por sobre el paisaje. El personaje central no sólo es un vigilante del paisaje, sino además, su anhelo es el de “gobernar”. Desde ahí se plantea la idea de “la estación” que, en pocas palabras es la arquitectura reduccionista en la que el hombre se exime de habitar como fin en sí mismo, sino examinar lo que pronto le será concedido como dominio.
(Camila Tellez)
No Cae
(Sebastián Mahaluf)
Todo cae… así es, todo cae.
Es que precisamente, desde una perspectiva aérea, es donde podríamos imaginar lo que no cae. La suspensión de un algo como si estuviese en su estado permanente. O bien, atractiva imagen astronauta, como el estado entre un pasado y un futuro; ahí, no cae.
Ahora bien es impresionante observar caer, desde una pluma hasta un rayo, claro está que es consecuencia de algo. Este, debiera considerar el tiempo en suspensión, ya que ahí se concentraría, como lo denominaría la física: el Momentum. Preciso instante, entre el lanzamiento y la caída, entre el movimiento y la fuerza.
Para vigilar caer necesitamos de protección, una guarida que nos permita analizar ese estado de las cosas, y así no nos azote como si fuera una lluvia de piedras. Entonces esta protección, para Cóndor Station, tiene que ver con una arquitectura inventada como refugio y resguardo, necesaria para subsistir y reinventarse. Desde ahí intenta la suspensión.
Es el estado de “No Caer”, el que andamos buscando. Una mezcla entre risa y llanto, amor y odio, pasado y futuro, acción y reacción; una unión que no nos permite dilucidar lo concreto, como cuando la fatalidad se transforma en asombro y placer. Aún más que eso, cuando la perfección de las cosas, se transforman inimaginablemente, en un estado catatónico.
¿Por qué tendemos a reconstruir la historia, como un estado de consecuencias? La historia es historia, por consiguiente la reestructuración de un “Futuro”, es más de acuerdo a Cóndor Station. ¿Acaso no es más atractivo permanecer en un momento de suspensión?
Fuente. Salon Tudor |